RUIDO A QUE HAS VENIDO

Cuando los decibelios entran en juego la cosa se complica…Vivimos en un mundo, inmerso de ruidos y sonidos, en el que pocas veces podemos oír y mucho menos escuchar. Una paradoja en la que ruidosamente nos vamos llenando  de silencios.

El sonido inarticulado, sin ritmo ni armonía, estridente y prolongado no nos permite escuchar lo que el silencio quiere contarnos;  y es que estar callados en vez de hablar, algunas veces, es nuestra mejor opción.

Aprendamos a convivir con el silencio, escuchemos nuestra voz interior.

www.youtube.com/watch?v=fKOG0VYLxlQ

Formulando nueva dosis informativa